Licencias para la práctica del Kite Buggy

Qué es el Sistema de Licencias.

Es un sistema de regulación a nivel nacional en base a licencias individuales de piloto de buggy. Se emplea el sistema de la Federación Internacional de Carrovela (FISLY), estando homologado y convalidado por la Asociación Internacional de Kite Buggy (KBA).

Antes de nada queremos dejar claro que:

  • – cualquier persona con una cometa tiene derecho a volar.
  • – cualquier persona con un buggy, MTB… tiene derecho a rodar.
  • – es un sistema para lograr los objetivos ya conocidos de la AEKB, y que por lo tanto aplicaremos dentro del contexto de la AEKB.
  • – es una apuesta de presente y de futuro.
  • – es voluntario.
  • – es gratuito.

Mediante el Manual de Kite Buggy de la AEKB (revisado y homologado por la KBA) redactado con información sencilla y muy gráfica sobre seguridad, prioridades, normativa internacional FISLY… las personas interesadas podremos disponer dependiendo de nuestras necesidades de :

 

Qué queremos conseguir a través de él.

A nivel nacional carecemos por completo de una infraestructura legal y deportiva que nos ampare de forma íntegra y específica, así que hemos recurrido a los organismos internacionales específicos de los Deportes de Vela en Tierra:

  • –    KBA : Asociación Internacional de Kite Buggy, formada por potentes y prestigiosas Asociaciones Nacionales: GPA (Alemania), APC8 (Francia), BCH (Holanda)…
  • –    FISLY : Federación Internacional de Carro Vela, ente que regula el Kite Buggy a nivel internacional.

Ambos organismos nos animan a regularizar legalmente nuestras actividades en España a través del sistema de licencias, al igual que han hecho los países mas avanzados en cuestión de deportes de viento, para poder:

  • – Gestionar con la Administración y con fundamentos deportivos y oficialmente reconocidos por los organismos internacionales, los permisos permanentes de los lugares de vuelo.
  • – Plantear ante las autoridades el agravio comparativo al que los deportes de viento estamos sometidos en España, por estar reconocidos oficialmente por KBA y FISLY, y a la vez en nuestro propio país no disponer específicamente y a nivel nacional de la infraestructura, cobertura y amparo necesario.